Álvaro Rodríguez de Colombia, con 46 años en escena

Festival Flor del Actor

Presentación escrita para este festival por Paola Guarnizo

“Mínimo una carcajada al día”

Ese es nuestro Álvaro Rodríguez. “Alvarito” como lo llamamos cariñosamente sus familiares, amigos y pupilos, llegó a la capital bogotana oriunda de Sevilla (Valle) y no se le cruzó por la cabeza que se podía vivir del teatro. Con solo 20 años entró a estudiar antropología a la Universidad Nacional, pero luego de hacer “cuatro malos semestres” como entre sonrisas confiesa él mismo, gracias a una invitación de Lisandro Duque Naranjo, reconocido director y periodista colombiano, a una de las famosas peñas del Teatro La Candelaria, Alvarito se dejó llevar por esa magia solemne y única que tiene el escenario. Allí quedó deslumbrado por la sencillez y sabiduría de su maestro Santiago García, quien es para él la justificación de su existencia, y fue en este intenso personaje en quien se inspiró para no solo hacer parte del grupo de Teatro La Candelaria, sino para desarrollar su propia propuesta escénica y ese instinto de creador que lleva consigo donde quiera que vaya.

Gen número nueve de una familia de trece hijos, Alvarito nació con los telones en el alma porque desde niño ya hacía teatro con sus hermanos en el patio de la casa para los vecinos del pueblo, así que no le quedó difícil familiarizarse con sus roles de actor y director. Veinticinco años como actor de planta del Teatro La Candelaria, diez años como director del Callejón del Gato y veintiún años como director de Teatro Estudio Alcaraván corroboran la intensa carrera que lo ha caracterizado y el inmenso respeto y amor que él tiene por su profesión desde distintas orillas.

Según Álvaro Rodríguez, sin el teatro no hubiese hecho cine y gracias a su formación ardua, humilde y constante, adquirió la disciplina que se necesita en un set de rodaje, bien lo dice el director de cine Carlos Moreno, “Alvarito es un actor que nunca está conforme, siempre se exige más, siempre se cuestiona”. Quizá sea esta la razón por la cual un sin número de artistas que hemos tenido el privilegio de estar a su lado y de ver su amor superlativo por este hermoso oficio del actor y la escena, nos inspiramos en él y le adjudicamos el hecho de haber elegido el camino quijotesco del arte. Alvarito, ser maravilloso, uno de los actores que más importantes de la cinematografía colombiana, jamás se ha dejado llevar por egos banales dentro del débil significado del éxito, sino que ha destinado su existencia a continuar en el ejercicio directo en la confrontación teatral, a la búsqueda de la pregunta necesaria para invitar a las musas en aras de la creación.

Amado Alvarito, gracias por heredarnos más de 20 años de alegría y de entrega a un oficio lleno de belleza y de utopía. Ha sido tu sonrisa el motor para habitar escenarios con sueños. Han sido tus carcajadas de esperanza las que invitan a pelear con dignidad hasta el último suspiro, con tu alegre e inteligente presencia, todos brindamos en tu nombre siempre por el milagro del invento.

 

Reseña biográfica de Álvaro Rodríguez

Nace en Bogotá en 1948.

Actor de teatro y cine.

Premio mejor actor II Festival Latinoamericano de cine de New England -1994, por su papel de sargento Hernández en la cinta La gente de la universal.

Premio a Mejor Actor en el Festival Latinoamericano de cine de New York en 1996 por su papel de sargento Hernández en la cinta La gente de la universal.

Inicio sus estudios de antropología en la universidad nacional de Colombia, pero muy pronto se hizo actor en la escuela nacional de arte dramático.

Ha trabajado durante 24 años como miembro de planta del teatro La Candelaria, participando en un gran número de montajes bajo la dirección de Santiago Garcia, entre ellos: El dialogo del rebusque, En la raya, El paso, Maravilla Star y El ciento y la ceniza. Con el Teatro Nacional ha actuado en varias obras, como La celestina, bajo la dirección de Jorge Ali Triana. Así mismo, ha realizado giras y participado en festivales internacionales de teatro en España, Estados Unidos, Alemania, Holanda, Suecia, Costa Rica, Canadá, Francia, Inglaterra, Brasil, Dinamarca, Cuba, Perú y otros países.

En televisión ha participado en series y novelas como N.N., Últimas tardes con teresa, Sabor a limón, Fuego verde, ¿Por qué diablos?, A dónde va Soledad, Isabel me la veló, La Lectora, Mesa para tres, y más recientemente Hasta que la plata nos separe del libretista Fernando Gaitán.

Ha actuado en más de 24 largometrajes y producciones cinematográficas entre las que se encuentran: Amar y vivir de Carlos Duplat, La gente de la universal (1991) del director Felipe Aljure, Soplo de vida (1999) de Luís Ospina, Golpe de estadio (1998) bajo la dirección Sergio Cabrera, Bolívar soy yo (2002) de Jorge Alí Triana, el mediometraje Tres mujeres (2000) de Carlos Hernández, Perder es cuestión de método (2004) de Sergio Cabrera, Soñar no cuesta nada (2006) de Rodrigo Triana, La historia del baúl rosado (2005) de Libia Stella Gómez, Dios los junta y ellos se separan (2006) de Harold Trompetero, El colombian drean (2006) de Felipe Aljure, y el largometraje extranjero Dr Alemán de Tom Shreiber, En coma (2011) de Juan David Restrepo y el venezolano Henry Rivero, Perro come perro (2008) y Todos tus muertos (2011) de Carlos Moreno.

En el 2008 participó en la novela del canal Caracol El cartel de los sapos e hizo parte del elenco de algunos capítulos de la serie Tiempo final del canal Fox en coproducción con Tele Colombia. En cine actuó en La pasión de Gabriel, dirigida por Luís Alberto Restrepo. Además trabaja en el estreno de un montaje teatral para mediados del año 2008 con su grupo Teatro Estudio Alcaraván, sobre un amor en el terremoto de Armero.

En Perro come perro del Carlos Moreno, Álvaro Rodríguez interpreta a Silvio Sierra, papel con el que tuvo una positiva aceptación en Sundance, Miami y Guadalajara.