Misael Torres de Colombia, con 48 años en escena

Festival Flor del Actor

Presentación escrita para este festival por Juan Camilo Jaramillo

“Misael Torres, el hombre más irreductible del teatro colombiano”

Traer a la mente la figura sólida y austera de Misael Torres, es evocar los orígenes de su grupo Ensamblaje Teatro, es traer historias que una y otra vez retornan tozudas y clandestinas a la atmósfera sofocante y el tiempo imperturbable de su nativa Tocaima, sus carcajadas intempestivas, la severidad de su gesto escénico, su amistad leal y sincera y esa tenacidad con la que le ha hecho pistola a la trivialidad toda la vida.

Al ritmo cansado y monótono del Expreso del Sol en su recorrido fantasmagórico por los territorios de Macondo, el 2 de enero de 1978 nos hicimos amigos para toda la vida.

Durante veintidós horas, recorriendo 980 kilómetros a ritmo de locomotora encontramos la piedra filosofal que haría inmortal nuestro pacto de búsqueda del sentido narrativo de la vida. Fue una época vertiginosa y festiva, en la que se forjó el sentido y la necesidad de que existiera Ensamblaje.El Nacimiento, Muerte y Resurrección de Monseñor Romero de Peter Schumann y el Bread and Puppet Teather, fue la señal que abrió las mentes del combo que se inventó Ensamblaje en septiembre de 1984.

Simbiosis, una de las primeras obras, nace como espectáculo itinerante y luego siguieron muchos con la marca Ensamblaje que ya ingresaba con nombre propio y por la puerta grande a la historia del teatro colombiano.

En el 1988 vimos un Shakespeare para espacio abierto y lodo, una recreación libre y atrevida de “La Tempestad” en el que apareció un memorable Misael-Calibán , luego en el 1991 Misael-Úrsula Iguarán, en “Memoria y Olvido” fue una visión impactante de la icónica madre americana ,con variaciones, divagaciones y extravíos que lo persiguen hasta hoy día como un sobreviviente de sus pesadillas más profundas.

Misael hilando retazos, recuerdos, rastros de orígenes, claves de una estética y una dramaturgia que ha pasado por la juglaría y el espectáculo de sala , con la marca de la fiesta, el carnaval y el sentimiento popular, como fuente de creación y testimonio del mundo y de la vida.

Misael Juglar de América, Misael Diablo Enamorado, José Arcadio Buendía, Calibán, Úrsula; Misael Jesús de Nazaret, Misael Prospero Duque de Milán, Fausto, Loli la Travesti, Melquiades, Coronel, Patriarca. Misael ACTOR, múltiple, multifacético, creador sin fin, creador de aquellos que nunca paran, como dice él mismo “desde los 17 hasta el sol de hoy”.

Porque Misael Torres es actor, director de teatro, juglar, dramaturgo, investigador, impulsor de movimientos y formador de actores. A la luz de su investigación sobre “Las cuatro claves del actor festivo, ha formado a una inmensa lista de actores por cuatro décadas a lo largo y ancho de la geografía colombiana, porque eso sí, conoce como nadie palmo a palmo su país. Hacer teatro, comer en las plazas de mercado, trabajar con la comunidad y pelear por los derechos del artista ha sido siempre lo suyo.

Hoy día puede uno llegar a su sede en un barrio popular de Fontibón a la que el mismo llamó Fabrica De Teatro El Parche Nacional , y encontrarlo allí con sus compañeros Gerardo Torres y Diego Beltrán , todos con pelo canoso jugando como niños traviesos a ser Lear, el Bufón y hasta las hijas del Rey.

48 años de fidelidad a una convicción sembrada en lo popular como légamo y soporte de la creación festiva, con el coraje de no dar el brazo a torcer y persistir hasta el último aliento, es lo que celebramos hoy Misael.

Como dijo ya una vez Eugenio Barba, “Misael Torres el hombre más irreductible del teatro colombiano”.