SHARON ANGÉLICA SOTELO

Mi Compania Teatro

PROFILE (English)

  • Bachelor of Arts Education
  • Actress of Mi Compañía Teatro
  • Founding member of the scenic research project Diente de León, founded in 2019 in Bogotá, with the direction of Mérida Urquía.
  • Member of the “Técnica y utopia” Research group of the Faculty of Arts ASAB / Bogotá.

I am a 26-year-old woman, and I am still afraid of spiders. They have told me that it is an instilled fear because when I am alone, I am able to observe them, and I have even touched them on some occasions. But everything changes if someone is watching; then, the presence of the other reminds me that I fear them, and I feel the cold entering my bones; I start to sweat, sometimes there are screams, and I close my eyes to deny reality. I’m not pretending, the fear is real.

I like to touch my fears as an extreme sport. That curiosity meets the performing arts through the courage to touch the inner body and the fear of finding the unseen. The theater corresponds to a meeting place with many human sensations. So much curiosity for touching the soul has led me to perform theater.

I believe in the magical power of desire. I had a childhood with financial difficulties but without imaginative shortages. So one day, I played at creating chocolate ice cream with dirty mud, and that day a delicious real chocolate ice cream magically came to me. The next day, I played with the same clay to create arequipe (a colombian typical dessert), and that day I also ate real arequipe. The next day I didn’t play anymore, but I remember the mud every time I want something.

In high school, around 2010, a theater group went to the school to present a play. That day I remembered the mud. A few years later, the theater came to me and I found myself acting in the same group and in the same play that I had seen. It was never by chance, it is the force of desire.

While I was studying for the Bachelor of Arts Education (2013-2019), I was working as an actress in Bogotá, and I participated in various local festivals and some national ones. I was learning a lot about theater and its relationship with life.

When my grandmother died, I understood the drama, not as a sad event but as a tension that makes you make quick decisions. Drama can turn an extremely painful moment into something comical. With watery eyes, I said goodbye to the coffin and looked for my father to give him comfort. I couldn’t find him; he was missing the burial! I looked for my mother, she was not there, neither was my sister. I see new faces that look at me strangely … I conclude: I mistook the burial. There was the drama in there, what to do? I cannot run in the midst of the pain of others, I cannot laugh, I cannot cut the ceremony; it is a living act, and it is dramatic. «Theater is deeply related to life»: although it sounds like a cliché, this statement has implications beyond given circumstances.

I am currently a researcher at the “Técnica y Utopia” research groups of the ASAB Faculty of Arts, in Bogotá, where we carry out specific training to address notions such as drama, rhythm, conflict, balance, risk, among others. The transition as an actress at Mi Compañía Teatro has allowed me to find application for the scene in these notions; This is what happened while I was playing the character of Julieta in the dramatic reading of Romeo y Julieta in 2020, under the direction of Mérida Urquía, in which I had to touch on balance and risk, no longer physically, but from the sensitive body. Training internal strength, touching fears, allowing oneself to be seen in something that we could call «the sensible world» are premises of the theater and are also human qualities, often unexplored.

I met Mérida Urquía in 2019 as a student of the Actors Training Workshop “Los Rechazados,” in which I also received valuable teachings from Lina Della Roca (Italy) and Patricio Vallejo (Ecuador). When she finished the Workshop, Mérida invited some students to participate of the Diente de León scenic research project, which involves exchanges with native people artists and other colleagues worldwide. We had the first meeting at the end of 2019, but the pandemic has not allowed us to develop this project, which is essentially itinerant. However, we continue to develop our training and preparation of actors periodically with Mérida.

I still continue to face fears, now with theater.

 

PERFIL (Español)

  • Licenciada en Educación artística
  • Actriz de Mi Compañía Teatro
  • Miembro fundador del proyecto de investigación escénica Diente de León, fundado en 2019 en Bogotá, con dirección de Mérida Urquia.
  • Miembro del semillero Técnica y Utopía de la Facultad de artes ASAB/ Bogotá.

Soy una mujer de 26 años y aún tengo miedo a las arañas. Me han dicho que es un miedo infundido porque cuando estoy sola capaz de observarlas y hasta las he tocado en ocasiones. 

Pero todo cambia si hay alguien está mirando, entonces la presencia del otro me recuerda que les temo y me entra un frío en los huesos, empiezo a sudar, a veces hay gritos y cierro los ojos para negar la realidad. No finjo, el miedo es real.

 El teatro corresponde a un lugar de encuentro con muchas sensaciones humanas, tanta curiosidad por tocar el alma me ha llevado a hacer teatro. 

Creo en el poder mágico del deseo, tuve una infancia con dificultades económicas, pero sin dificultades imaginativas. Así, un día jugué a crear helado de chocolate con barro y ese día mágicamente vino a mí un delicioso helado de chocolate real. AL otro día jugué con el mismo barro a crear arequipe, ese día también comí arequipe real. Al otro día no jugué más, pero me acuerdo del barro cada vez que deseo algo. 

En secundaria, alrededor del año 2010, un grupo de teatro fue al colegio a presentar una obra, ese día me acordé del barro. Pocos años después el teatro vino a mí  y me encontré actuando en el mismo grupo y en la misma obra que había visto. Nunca fue el azar, es la fuerza del deseo. 

Mientras cursaba la Licenciatura en Educación artística (2013-2019), estuve trabajando como actriz en Bogotá, participé en varios festivales locales y algunos nacionales. Estaba aprendiendo mucho sobre el teatro y su relación con la vida.

 Cuando murió mi abuela, entendí el drama, no como un acontecimiento triste, sino como una tensión que te hace tomar decisiones rápidas. EL drama puede convertir un momento extremadamente doloroso en algo cómico. Con los ojos aguados me despedía del féretro y buscaba a mi papá para darle consuelo. No lo encontraba, ¡se estaba perdiendo el entierro! Busqué a mi mamá, no estaba, mi hermana tampoco. Veo caras nuevas que me miran como extraña… concluyo: me confundí de entierro. Ahí adentro estaba el drama, ¿Qué hacer? No puedo correr en medio del dolor de los demás, no puedo reírme, no puedo cortar la ceremonia, es un acto vivo y es dramático. “El Teatro guarda profunda relación con la vida” aunque suena a frase de cajón, esta afirmación tiene implicaciones más allá de unas circunstancias dadas.

 Actualmente soy investigadora en el semillero Técnica y Utopía de la Facultad de artes ASAB, en Bogotá. En donde realizamos entrenamientos específicos para abordar nociones como drama, ritmo, conflicto, equilibrio, riesgo… entre otras; el tránsito como actriz a Mi Compañía Teatro me ha permitido encontrar en esas nociones aplicación para la escena, así pasó en la lectura dramatizada de Romeo y Julieta en el 2020, bajo la dirección de Mérida Urquia, donde interprete el personaje de Julieta, tuve que tocar el equilibrio y el riesgo, ya no físicamente, sino desde el cuerpo sensible. Entrenar la fuerza interna, tocar los miedos, dejarse ver algo que podríamos llamar “el mundo sensible” son premisas del teatro, y también son cualidades humanas, muchas veces inexploradas. 

Conocí a Mérida Urquia en 2019, como alumna del Taller de Formación de Actores Los Rechazados, en el que demás recibí valiosas enseñanzas de Lina Della Roca (Italia) y Patricio Vallejo (Ecuador). Cuando finalizo el Taller, Mérida invito a algunos alumnos a hacer parte del proyecto de investigación escénica Diente de León, un proyecto que plantea el intercambio con artistas de pueblos originarios y otros colegas del mundo. Hicimos el primer encuentro a finales del 2019, pero la pandemia no nos ha permitido desarrollar este proyecto que es esencialmente itinerante. Sin embargo, continuamos el desarrollo de nuestro entrenamiento y preparación de actores de manera periódica con Mérida.

Aun continúo enfrentando miedos, ahora con teatro.